Una forma de ayudar a nuestros hijos/as en el estudio es elaborar junto a ellos, un horario de tardes para organizar el tiempo e ir supervisando su cumplimiento.
Entre las ventajas de confeccionar un horario de estudio/organización de las tardes, están:
- Impulsa el crear un hábito de estudio, lo que constituye una bases para toda formación futura.
- Mejora la concentración, ya que es más fácil que centremos la atención en una actividad si se dedica un tiempo exclusivo y determinado a ella.
- Es útil para organizar y compaginar tiempo de estudio y tiempo libre.
- Ayuda a eliminar la preocupación o angustia que conlleva la acumulación de tareas pendientes.
- Permite ser más consciente de propio rendimiento diario.
En cuanto a que deben incluirse en él , será fundamental que aparezcan en el todas las actividades de la tarde: almuerzo, merienda, actividades extraescolares, tiempo de estudio, tiempo libre, baño, cena y hora de dormir.
Este horario puede comenzar a elaborarse desde pequeñitos alrededor de los 6-7 años, en el momento en que nuestros hijos/as van siendo mayores, pueden elaborarlo ellos.
En cuanto al tiempo de estudio según la edad de nuestro hijo/a podemos estipular que en los cursos de 1º a 4º el tiempo dedicado a estudio y deberes será de alrededor de 1 hora, subiendo alrededor de 1 hora y media en cursos superiores (5º y 6º), llegando en secundaria a dedicarle entre 2 horas y 2 horas y media.
¿Y qué hacemos si no terminan los deberes? Podemos sugerir varias soluciones, una puede ser el ir a clase con los deberes sin hacer, experimentando las consecuencias que de ello se deriven, o bien, madrugar y aprovechar el tiempo de la mañana para terminarlos.
El plan de estudio deberá ser:
- Personal: es decir, que se adecúe a las necesidades de nuestro hijo/a.
- Flexible: Con posibilidad de modificación de horarios y actividades en caso de compromisos o imprevistos.
- Realista: Es importante que nuestro hijo/a se sienta capaz de cumplirlo, sobre todo al principio, si no conducirá al desánimo, la frustración y el rechazo.
- Escrito: Lo colocaremos en un lugar visible de la casa y como recordatorio de todas las actividades semanales. A ser posible debe ser confeccionado por él/ella, esto le hará comprometerse y motivarse más y se sentirá más implicado. Puede elaborarse con dibujos, pegatinas….
Como padres haremos un seguimiento de su puesta en marcha, adaptando o ajustando en caso necesario, es importante, ser firmes en su cumplimiento, dedicando en cada momento el tiempo estipulado para cada actividad, ayudando así a que nuestros hijos/as aprendan y lleven a cabo un mejor aprovechamiento del tiempo de manera cada vez más autónoma.