Cambios en la pareja tras ser padres

Cambios en la pareja tras ser padres

La llegada a casa de un recién nacido provoca inevitables cambios en la relación de pareja. Además de un aumento de las tensiones generadas por la inexperiencia, expectativas y la ansiedad que produce, encontramos que la pareja cambia para convertirse en una relación de tres.

La atención que antes se dedicaban mutuamente, ahora es desviada al nuevo protagonista de la casa. Esto implica crear nuevos términos en la relación de pareja, ya que la situación es altamente demandante.

Aún cuando se trata de un hijo deseado, no todas las parejas se recuperan de la crisis que supone esta reacomodación.

Los padres de un recién nacido se encuentran solos, en circunstancias complicadas. Las demandas generadas por el bebé, el dolor y vulnerabilidad que siente la madre, más el cansancio por la falta de sueño, llega a ser totalmente extenuante. En esta fase, la convivencia puede resultar tan problemática que haga inviable el permanecer juntos.

Es esencial el respeto y comunicación para el apoyo y autocontrol que van a ser necesarios frente a la avalancha de sentimientos ambiguos que van a existir.

Los momentos de intimidad serán requeridos para compensar el descenso de la vida sexual.

Las mujeres viven una etapa de fusión con el bebé, con una alta sensibilidad y conflictos internos acerca de sus relaciones sociales. Frente a toda esta atención que la mujer proporciona al recién nacido, en ocasiones los hombres optan por retirarse, de forma real o simbólica, apareciendo incluso sentimientos de celos hacia el hijo y la incredulidad y negación hacia aquello en lo que se ha convertido su pareja. Pueden sentirse rechazados y desplazados. Incluso cuando el padre participa activamente en los cuidados y crianza del niño, hay algunas mujeres totalmente focalizadas en su rol de madre (debido al ideal materno que se ha favorecido típicamente hacia el género femenino), por lo que también pueden generarse conflictos.

Una buena relación de pareja es necesario después de la llegada del bebé, de forma que no pasen a ser sólo padres. Si la pareja se encuentra emocionalmente estable, proporcionaremos al niño un ambiente seguro para crecer.

Mantener la comunicación fluida, sincera y abierta, apreciando los logros y los miedos asociados. Para ello, es importante buscar momentos donde dejar de ser padres para convertirnos nuevamente en confidentes, amigos y amantes.

Sin embargo, si la situación resulta demasiado desbordante y no se ven capaces de afrontar todos los cambios que se han generado, será necesario que consulten con un especialista al respecto.

Aprendiendo a tolerar la frustración

Aprendiendo a tolerar la frustración

 

Hace algún tiempo, circulaba por Facebook la carta de un padre que explicaba lo que el ratoncito Pérez había dejado a un compañero del colegio de su hijo debajo de la almohada, al caérsele a éste dos dientes, nada menos que 100 euros, ¡¡50 euros por diente!!

¿Dónde ha quedado aquel ratoncito que nos traía las chapas, el paquete de cromos, las canicas, los yo-yos o alguna moneda para comprar chucherías en el quiosco?

A este cambio de visión de algunos padres y madres, se le une la presión social a la que nos vemos sometidos muchos padres a la hora de celebrar el cumple de nuestros hijos, incentivada por los famosos grupos de WhatsApp de los papás y mamás de clase de nuestro pequeño, donde se “cuece” todo el tema.

Y entramos en el juego, justificándolo con explicaciones del tipo… “pero cómo va a ser menos mi hijo/a”, “no quiero que se sienta diferente a los demás, “que no se sienta bicho raro”, “es que me lo está pidiendo él/ella, como le voy a decir que no, no quiero que sufra y se frustre, “quiero lo mejor para mi niño”, … así es que, entramos al trapo y al final “mi niño” como todos, tendrá piscina de bolas y toboganes, multitud de regalos, tarta, pinta caras, payasos y un suma y sigue de negocio ilimitado cumpleañero.

Hemos llegado a un punto en los últimos años en que cualquier celebración de niños/as (bautizos, cumpleaños, comunión, navidad)… se ha convertido en una montaña de regalos y castillos hinchables.

Si nos paramos a pensar un momento, vemos que nuestros hijos no nacen queriendo cosas, nacen queriéndonos simplemente a nosotros. Y somos nosotros quienes poco a poco les empujamos a ir sustituyendo esa necesidad tan natural y simple por otras muchas otras de tipo material, llegando a convertirles en seres materialistas e interesados.

Pero entonces, ¿Cómo queremos educar a nuestros pequeños? ¿Qué tipo de valores queremos inculcarles? ¿En qué tipo de personas queremos que se conviertan? Realmente negarnos a sus caprichos o a comprarles tal o cual juguete ¿les va a convertir en niños menos felices? ¿Significa eso darles lo mejor?

Al contrario de lo que se piensa, el negarse a todo lo que el niño quiera o pida y el tolerar la frustración, es uno de los aprendizajes más valioso que pueden proporcionarle unos padres a su hijo. Es muy importante que desde pequeños nos entrenemos en saber gestionarla y aprender a integrarla en nuestra vida. Educar a los pequeños a tolerar la frustración implica tener adultos que se sientan capaces, que gestionen mejor sus objetivos y que no abandonen y tiren la toalla ante el primer contratiempo.

Pero esto no es un trabajo fácil, por eso aprender a detectarla y reconducirla es vital para conseguir personas más felices.

¿Cómo podemos saber que un niño/a tiene poca tolerancia a la frustración?

Suelen ser niños/as con…

  • Actitud poco flexible ante situaciones o cambios inesperados
  • Son del llanto fácil,si no se ven satisfechas sus necesidades inmediatamente
  • Actitud exigente e impaciente
  • Tienen mayor ansiedad e impulsividad
  • Actitud egocéntrica: no entienden porque no consiguen todo lo que quieren y sienten que la situación es injusta ya que no les complace.
  • Les cuesta controlar las emociones

Algunos consejos para educar en tolerar la frustración de nuestros peques:

  1. Deja que se equivoquen: Así vivirán por sí mismos experiencias frustrantes para aprender a reconducirlas de una forma más positiva.
  2. El esfuerzo es necesario: Educa en la constancia. Si el niño aprende que siendo constante podrá superar mejor las dificultades, también aprenderá a controlar mejor la frustración en situaciones similares.
  3. Eres su modelo: Gran parte del conocimiento que van adquiriendo los niños es a través de la observación, por ello es importante que seas un buen ejemplo a la hora de afrontar situaciones difíciles con una actitud positiva.
  4. No le permitas todo: Debe crecer sabiendo que todo tiene un precio y si quiere algo debe luchar por ello. Aprenderá a buscar otros caminos ante las dificultades que le pondrá la vida.
  5. Enséñales a perder apuntándoles a un deporte: Enséñales que no siempre se gana en la vida. El deporte inculca muchos valores extra-deportivos, como saber ganar- perder, la constancia, disciplina…
  6. Enseña a tu hijo/a que identifique sus emociones ¿Qué sientes cuando te enfadas? Y ¿Cuando estas contento?, le permitirá ir conociéndose a sí mismo.
  7. No darle todo hecho: Deja que alcance sus retos por sí mismo, de manera que pueda equivocarse y aprender de sus errores.

En Clínica Esfera cuentas con un equipo de profesionales que te ayudarán en la difícil tarea de educar de la forma más correcta a los pequeños de la casa.

Estrés Postraumático: Qué es y cómo se manifiesta

Estrés Postraumático: Qué es y cómo se manifiesta

El trastorno por estrés postraumático (TEPT) puede aparecer en personas que han vivido o presenciado algún hecho o experiencia impactante y traumática; o bien porque ha supuesto un intenso sufrimiento para la persona que lo manifiesta, o bien porque ha sido testigo de cómo lo han vivido otros. En algunos casos, se puede desarrollar este trastorno cuando se tiene conocimiento de cómo lo ha vivido un familiar o amigo cercano. Aunque es natural sentir emociones desagradables e incluso desbordantes tras haber vivido un acontecimiento traumático, no todas estas personas desarrollan el trastorno y, muchas, se recuperan de los síntomas de forma natural. Las personas afectadas por este trastorno se sentirán angustiadas o asustadas incluso cuando ya no están en peligro. En estos casos, es muy recomendable acudir a un profesional especializado que dote al individuo de las estrategias adecuadas para superarlo, ya que en la gran mayoría de ocasiones, altera la calidad de vida de quien lo padece, puesto que condiciona en gran medida sus hábitos, rutinas y todo tipo de relaciones interpersonales. En los casos más graves, puede conducir a estados depresivos y otros trastornos de ansiedad.

Para considerar un trastorno por estrés postraumático, los síntomas comenzarán a manifestarse a lo largo de los tres primeros meses posteriores al incidente o experiencia traumática en la mayoría de los casos, aunque en algunas ocasiones pueden aparecer de manera más tardía. Los síntomas deben mantenerse como mínimo durante un mes y ser lo suficientemente graves como para producir una interferencia en la vida de la persona.

Para que se cumpla el diagnóstico de trastorno por estrés postraumático, deben darse, al menos durante un mes:

  • Al menos un síntoma de re – experimentación del suceso: recuerdos angustiosos e intrusivos de la experiencia traumática, pesadillas sobre la misma y malestar psicológico intenso o reacciones fisiológicas asociadas a aspectos o factores que se parecen o recuerdan de algún modo el acontecimiento.
  • Al menos un síntoma de evitación: evitación o intentos por evitar pensamientos y sentimientos asociados al hecho traumático. También se pueden evitar elementos externos (personas, lugares, objetos, actividades, etc.) que activen recuerdos del suceso. Esta evitación puede modificar en gran medida el estilo de vida de la persona y las rutinas previas al acontecimiento. Por ejemplo, una persona que ha vivido un accidente grave de tren, puede evitar volver a usar este medio de transporte, a pesar de que ello suponga tener que usar otro medio más costoso y menos cómodo.
  • Al menos dos síntomas de hipervigilancia y reactividad: comportamientos irritables y arrebatos de ira así como acciones imprudentes y autodestructivas. Puede darse también una excesiva hipervigilancia así como una respuesta de sobresalto exagerada. Son recurrentes también alteraciones del sueño y problemas de concentración.
  • Al menos dos síntomas cognitivos y del estado de ánimo: pueden aparecer dificultades a la hora de recordar algún aspecto importante del suceso y es habitual presentar una percepción algo distorsionada de la causa o las consecuencias del hecho traumático que, en muchas ocasiones, origina que la persona se acuse a sí mismo o a los demás. El individuo que sufre trastorno por estrés postraumático desarrolla creencias negativas y exageradas sobre sí mismo, sobre los demás y sobre el mundo (“No puedo confiar en nadie”, “el mundo es un lugar muy peligroso”, “debo estar siempre preparado para lo peor”).
    Todo ello propicia la aparición y el mantenimiento de un intenso estado emocional negativo en el que es común experimentar tristeza, enfado, terror, culpabilidad, vergüenza…, lo que conlleva a la pérdida de interés por actividades gratificantes y, también al distanciamiento con los demás, propiciando que al sujeto cada vez le cueste más experimentar emociones gratificantes
¿Los niños lo viven igual que los adultos?

Las respuestas de los niños y adolescentes a experiencias traumáticas pueden aparecer de forma inmediata u ocurrir un tiempo después. Estas reacciones van a variar en intensidad e incluyen diversas manifestaciones; aunque algo que siempre es muy habitual es que el niño o la niña presenten una gran desconfianza y un acusado temor a que el suceso pueda volver a ocurrir. Cabe mencionar que las respuestas de los niños/as estarán fuertemente condicionadas por las reacciones de los adultos ante la situación traumática.

Algunos de los síntomas del trastorno por estrés postraumático en niños son:

  • Vuelven a aparecer comportamientos de fases del desarrollo más tempranas, como por ejemplo volver a orinarse en la cama cuando ya no lo hacían o chuparse el dedo
  • Se aferran a sus padres o cuidadores de manera exagerada
  • Aparecen miedos que antes no existían o no eran llamativos, como por ejemplo el miedo a la oscuridad o a dormir solos
  • El niño efectúa movimientos sin rumbo o coherencia
  • Aparece una acusada hipersensibilidad que suele manifestarse mediante el llanto o gritos así como intensos estados de ira y de irritabilidad
  • Se dan pesadillas recurrentes y dificultad para dormir
  • Comienzan a presentarse comportamientos de retraimiento y se muestran ante los demás de manera reservada
  • Constantes quejas en cuanto a su estado físico (dolores de cabeza y de barriga, mareos, cansancio…)
  • Dificultad para concentrarse
  • Pérdida de interés para realizar actividades divertidas que antes sí disfrutaban

Los síntomas en adolescentes suelen manifestarse de la siguiente manera:

  • Evitan recordar la experiencia traumática
  • Pesadillas y dificultad a la hora de dormir
  • Reviviscencia del acontecimiento traumático (“flashbacks”)
  • Quejas somáticas
  • Conductas imprudentes y autodestructivas (consumo de alcohol, drogas, fracaso escolar, etc.)
  • Comportamientos disruptivos
  • Aparición de sentimientos de culpa o venganza
  • Aparición de pensamientos suicidas
  • Pérdida de interés en actividades de ocio
Tratamiento del trastorno por estrés postraumático

Como ya he mencionado anteriormente, no todo el que pasa o vive muy de cerca un suceso traumático desarrolla este trastorno. De hecho, muchas personas se recuperan sin necesidad de una intervención. En los casos contrarios, será necesaria la intervención de profesionales de la salud mental para ayudarles a superarlo. Aunque cada persona es diferente y este trastorno no tiene por qué afectar de la misma manera a quienes lo sufren, los tratamientos más efectivos a la hora de tratarlo son el psicológico, el farmacológico o una combinación de ambos. Además se ha demostrado que el apoyo de familiares y amigos constituye una parte importante en el proceso de recuperación.

Dentro del tratamiento psicológico, la investigación pone de manifiesta que una terapia eficaz para este trastorno incluye: técnicas cognitivo – conductuales, terapia de exposición, entrenamiento en inoculación del estrés, entrenamiento en relajación, optimización de los apoyos sociales y afectivos, desarrollo de habilidades de afrontamiento y grupos de ayuda.

La medicación siempre ha de estar prescrita y supervisada por el médico y normalmente se recomendará en combinación y como apoyo al tratamiento psicológico.

Si usted cree que puede estar pasando por este proceso, no dude en solicitar ayuda profesional. Todos podemos trabajar en el presente para curarnos del pasado y poder disfrutar el futuro. En Clínica Esfera te ayudamos a hacerlo.

Horario de estudio: ¿Cómo ayudar a nuestros hijos a organizarlo?

Horario de estudio: ¿Cómo ayudar a nuestros hijos a organizarlo?

Una forma de ayudar a nuestros hijos/as en el estudio es elaborar junto a ellos, un horario de tardes para organizar el tiempo e ir supervisando su cumplimiento.

Entre las ventajas de confeccionar un horario de estudio/organización de las tardes, están:

  • Impulsa el crear un hábito de estudio, lo que constituye una bases para toda formación futura.

  • Mejora la concentración, ya que es más fácil que centremos la atención en una actividad si se dedica un tiempo exclusivo y determinado a ella.

  • Es útil para organizar y compaginar tiempo de estudio y tiempo libre.

  • Ayuda a eliminar la preocupación o angustia que conlleva la acumulación de tareas pendientes.

  • Permite ser más consciente de propio rendimiento diario.

En cuanto a que deben incluirse en él , será fundamental que aparezcan en el todas las actividades de la tarde: almuerzo, merienda, actividades extraescolares, tiempo de estudio, tiempo libre, baño, cena y hora de dormir.

Este horario puede comenzar a elaborarse desde pequeñitos alrededor de los 6-7 años, en el momento en que nuestros hijos/as van siendo mayores, pueden elaborarlo ellos.

En cuanto al tiempo de estudio según la edad de nuestro hijo/a podemos estipular que en los cursos de 1º a 4º el tiempo dedicado a estudio y deberes será de alrededor de 1 hora, subiendo alrededor de 1 hora y media en cursos superiores (5º y 6º), llegando en secundaria a dedicarle entre 2 horas y 2 horas y media.

¿Y qué hacemos si no terminan los deberes? Podemos sugerir varias soluciones, una puede ser el ir a clase con los deberes sin hacer, experimentando las consecuencias que de ello se deriven, o bien, madrugar y aprovechar el tiempo de la mañana para terminarlos.

El plan de estudio deberá ser:

  • Personal: es decir, que se adecúe a las necesidades de nuestro hijo/a.

  • Flexible: Con posibilidad de modificación de horarios y actividades en caso de compromisos o imprevistos.

  • Realista: Es importante que nuestro hijo/a se sienta capaz de cumplirlo, sobre todo al principio, si no conducirá al desánimo, la frustración y el rechazo.

  • Escrito: Lo colocaremos en un lugar visible de la casa y como recordatorio de todas las actividades semanales. A ser posible debe ser confeccionado por él/ella, esto le hará comprometerse y motivarse más y se sentirá más implicado. Puede elaborarse con dibujos, pegatinas….

Como padres haremos un seguimiento de su puesta en marcha, adaptando o ajustando en caso necesario, es importante, ser firmes en su cumplimiento, dedicando en cada momento el tiempo estipulado para cada actividad, ayudando así a que nuestros hijos/as aprendan y lleven a cabo un mejor aprovechamiento del tiempo de manera cada vez más autónoma.

La identificación de las Altas Capacidades

La identificación de las Altas Capacidades

Hoy no venimos a traer ningún artículo científico sobre las Altas capacidades (AACC), sino a hablar de la realidad de las mismas. Una realidad que, en muchos casos se desconoce y, en otros, se omite. Por desgracia el estudio de las Altas Capacidades es relativamente reciente y, por tanto, hay mucho desconocimiento, mitos y malos entendidos entorno a dicha entidad.

Para comenzar, podemos poner sobre la mesa la realidad de los datos que existen sobre las Altas Capacidades en España. Los datos del MEC del curso 2015 – 2016 informan de que en España solamente se ha identificado el 0,29% de alumnos con AACC, cuando estadísticamente se sabe que el número de alumnos oscila entre un 2 y un 5% (según la OMS, aunque esto también sería matizable y es probable que sea un porcentaje mayor). Simplemente atendiendo a estos datos podemos sacar una conclusión muy simple: Hay un 99,71% de niños con Altas Capacidades que no han sido identificados aún. Por lo pronto, parece que la cosa no pinta muy bien. 

Nosotros en nuestro gabinete, nos hemos especializado en los últimos años en la identificación y apoyo de las personas con Altas Capacidades, ya que somos totalmente conscientes de las dificultades ante las que se encuentran diariamente. Porque esto es así, las personas con Altas Capacidades también tienen problemas, sufren, no se adaptan, etc. Porque ante todo son seres humanos y porque tienen un funcionamiento cerebral diferente al del las personas sin Altas Capacidades. Pues bien, tras años de estudio y experiencia de trabajo en este campo, hoy en día identificamos a múltiples niños y adultos con Altas Capacidades, que en la mayoría de los casos vienen aquejados de otro tipo de problemas.

Las personas con AACC tienen características específicas que se pueden confundir con diferentes trastornos si no se identifican previamente dichas capacidades. En otros casos también se da la circunstancia de que algunas de estas personas sufren una condición que se llama Doble Excepcionalidad. La Doble Excepcionalidad ocurre cuando una persona tiene dos condiciones, en principio contrarias, conviviendo entre sí, por un lado las altas capacidades y por otro un déficit en algún ámbito, como puede ser un TDAH, Dificultades de aprendizaje, TEA, etc. También puede ocurrir que la persona diagnosticada con alta capacidad, tenga un desarrollo asíncrono, produciendo éste un déficit a nivel emocional, social, psicomotor, etc.

En muchos de los casos esta Doble Excepcionalidad o Disincronía enmascara la identificación de las Altas Capacidades, y, en la mayoría de los casos se les identifica únicamente por sus dificultades y se obvian las Altas Capacidades.

En nuestro centro, como sabemos tanto sus características específicas, como la posibilidad de la existencia de la Doble Excepcionalidad o disincronía, tenemos las claves para realizar los correctos diagnósticos diferenciales e identificar, en la mayoría de los casos, si se trata de un caso de Altas Capacidades o no y si se da o no la llamada Doble Excepcionalidad o la Disincronía o cualquier otra condición que dificulte la identificación del potencial.

Pues bien, ahora viene otro problema con el que se encuentran las personas con AACC y sus familias: la no aceptación de informes privados por cualquier entidad que sea pública. Las familias acuden a un centro privado, se les hace un informe psicopedagógico con competencias sanitarias como exige la Ley y lo presentan en el colegio de su hijo. Y aquí entra en juego el orientador de dicho colegio. De mano, para un sector de la comunidad educativa un informe privado no tiene ningún tipo de validez, así que la familia se queda a la suerte del orientador que le toque. En algunos casos, aunque no puede tomar como válido el informe (ya que en nuestra comunidad la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía no lo permite), al menos lo revisa y decide poner en marcha el mecanismo de evaluación en el propio centro para conseguir el informe del Equipo de Orientación que sí tiene validez. En otros casos, y por desgracia en muchos, directamente lo niegan y no hacen nada.

Personalmente no entiendo esta tendencia a negar la validez de un informe hecho por profesionales cualificados y especializados únicamente alegando que viene de un centro privado. Y por supuesto, más aún nos indignan los casos en los que se insinúa de manera poco sutil que los centros privados podemos vender diagnósticos a la carta, lo cual es ilegal y denunciable. En España hay muchísimos profesionales que se han formado durante años, que han trabajado dando lo mejor de sí mismos, que tienen integridad y se deben a sus pacientes y que jamás se jugarían ni su puesto de trabajo ni su titulación por 4 duros.

Además, y para todo aquel que no lo sepa, en 2006 el Ministerio de Educación en aplicación de la Ley 44/2003 y según lo establecido en la LOE indicó que “En el diagnóstico de las Altas Capacidades deben intervenir profesionales con competencias sanitarias, no solo educativas” http://confederacionceas.altascapacidades.es/elmundo.pdf.

Es decir, que, si bien la Junta se rige por informes realizados por profesionales educativos, la ley a su vez está diciendo que dichas competencias no son suficientes para realizar el correcto diagnóstico.

Hoy en día se sabe que el aprendizaje está mediatizado por la emoción, es decir, que sin emoción no hay aprendizaje o que con una emoción desbordada tampoco se da el aprendizaje adecuado. Por tanto si un niño está pasando por un mal momento en el que sus emociones no están estables, no podrá desarrollar todo el potencial que seguramente tiene y podrá ser diagnosticado erróneamente de diversos trastornos y sus potencialidades pasarán desapercibidas (ocultas por su emoción). Pero estar, están ahí.

Tenemos que tener en cuenta que el cerebro está en desarrollo. Así un niño puede tener un determinado potencial (precocidad intelectual), pero vivir en un ambiente carente de la estimulación adecuada. En este caso puede que, al no darse las condiciones necesarias, este niño no desarrolle todo su potencial y por tanto no desarrolle sus altas capacidades.

De ahí la importancia de un diagnóstico o identificación precoz. Cuanto antes se identifiquen las AACC, antes se le podrán hacer las adaptaciones necesarias.

En resumidas cuentas, creo que todos los profesionales que nos dedicamos al trabajo con niños, independientemente de si lo hacemos en el ámbito privado o en el público, deberíamos de unir nuestras fuerzas para identificar a ese 99,71% de niños con AACC que están sin identificar. De lo contrario tendremos, no solo mucho talento desperdiciado (que ya es importante), sino muchos adultos infelices, que no entenderán mucho de lo que les pasa.

Afortunadamente nosotros trabajamos con muchos colegios e instituciones que van en nuestra misma línea y que hacen todo lo posible por identificar y ayudar a estos niños, pero desgraciadamente no son el 100%. Creo que no deberíamos de conformarnos con menos porque un solo niño mal identificado seguramente será un niño que sufra y esto se puede evitar haciendo bien las cosas.

Usamos cookies para brindarle la mejor experiencia en línea. Al aceptar, acepta el uso de cookies de acuerdo con nuestra política de cookies.

Close Popup
Privacy Settings saved!
Configuracion de Privacidad

Cuando visita cualquier sitio web, este puede almacenar o recuperar información en su navegador, principalmente en forma de cookies. Controle sus Servicios de Cookies personales aquí.

These cookies are necessary for the website to function and cannot be switched off in our systems.

Technical Cookies
In order to use this website we use the following technically required cookies
  • wordpress_test_cookie
  • wordpress_logged_in_
  • wordpress_sec

Rechazar todos los servicios
Guardar
Acepto todos los servicios
Open Privacy settings